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Mi nombre es Joy, soy madre soltera y trabajadora. Desde mi llegada a España he pasado por diferentes empleos, entre ellos, cuidadora de personas mayores, limpiezas y ayudante de cocina.

Soy de Nigeria. En diciembre del año 2012 llegué a España en patera, con una niña de un año y un mes. Nos rescató del mar Cruz Roja y con ellos estuve 7 meses. Durante este tiempo tuve que aprender el español porque no sabía nada del idioma y lo necesitaba para comunicarme y seguir adelante. Meses después tuve contacto con Amaranta, con quien sigo unida a día de hoy.

Mi primera experiencia laboral fue una tortura. Por ser de otro color me humillaban, si me equivocaba me despreciaban, no respetaban mis horarios de trabajo teniendo que trabajar más de 12 horas al día, sin pagarme lo acordado… Una mañana me hice un corte muy grande en un dedo, tuve que seguir trabajando todo el día sangrando mucho, hasta que un compañero me miró la herida y le dijo a mi jefa qué era urgente ir a médico. Antes de ir, me dijo que no contara que el accidente había ocurrido en el lugar de trabajo. En aquel momento yo desconocía mis derechos, así que hice lo que me mandaron. Me pusieron 4 puntos a las 11 de la noche y el corte me lo había hecho a las 10 de la mañana. Por supuesto a día siguiente tuve que volver a trabajar.

Años más tarde, trabajé cuidando a un anciano en su hogar, que vivía con su familia. Al principio la familia era buena conmigo. Al pasar el tiempo, empezaron las quejas, aumentó el trabajo y pagaban menos de lo que debían pagar. Pasé de cuidar solo al anciano, a ocuparme de otras tareas para el resto de la familia: limpiar toda la casa, tender la ropa de la familia, planchar… Mi horario era muy complicado. Tenía que acudir al trabajo dos horas por la mañana temprano, 2 horas después de comer y 2 horas por la noche, saliendo del trabajo a las 23hrs. Este horario hacia muy difícil ocuparme de mi hija y tener que coger 6 autobuses al día. El hijo del señor me molestaba y acosaba. Yo teniendo una hija en casa sola y la necesidad de dinero no podía quejarme. Fue un trabajo muy duro, pero yo tuve que aguantar hasta que ya no pude más.

A principios de 2020, decidí volver a estudiar y cambiar mi futuro. Con la ayuda de Amaranta, me inscribí para preparar un examen de oposición para la empresa de medioambiente del ayuntamiento. Durante un mes estuve acudiendo a clases en la Fundación, aprobé el examen y conseguí entrar en la bolsa de empleo. Un año después del COVID me llamaron de la bolsa para trabajar en un colegio, donde estuve limpiando 4 meses. Fueron tiempos muy buenos, donde me pagaban muy bien y el trabajo me gustaba. Aproveché para sacarme el carné de conducir. Hoy en día tengo mi carné y mi coche.

A finales de 2021 decidí volver a estudiar para sacarme la ESO. En junio de 2023 me gradué en 4º de la ESO y me aceptaron en el Instituto nº1 para sacarme el título de Auxiliar de enfermería. Entré en la lista de admitidos con el número 14 y con una nota media de 7. En pocos días empezarán las clases.

Gracias a fundación amaranta por el apoyo que recibí, las informaciones, cursos etc. Me he convertido en una mujer luchadora. No me rindo. Para llegar a donde quieras tienes que empezar dando un paso, todo empieza con un paso.

Esta es mi historia. Mi mensaje para quien me lea: 

“Nunca pierdas la fe en ti misma. No te asustes ante lo imposible, porque si no hay imposible no vas a tener lo posible. Todo llegará. No dejes de creer que todo tiene su fin. Es normal si lloras, si sientes que las cosas no te salen bien. Si sientes que quieres rendirte, duerme un poco y cuando te levantes, sigue luchando”.

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